martes, 10 de junio de 2008

¿Participar o mirar?


La crítica es un producto del conocimiento. Es en numerosas ocasiones fruto de nuestra opinión más que de la evidencia; pero también esa opinión está en cierto modo basada en la experiencia. Por esto, en general, la crítica es constructiva en todo caso ya que sirve para poner de manifiesto facetas de un mismo tema que quizá no se hubieran percibido de otra manera. Si uno tiene una idea pero no la expone al criterio de los demás por miedo a la crítica, la idea muere y pierde todo su valor. Aun los pensamientos equivocados dan pie a otras personas a buscar explicaciones o a modificarlas para dar forma a grandes cosas.

Participar solo reviste un "inconveniente": la curiosidad, la avidez de conocimiento. Uno debe desear saber del mundo, entender como funciona el mundo. Muchos deseamos el fin de la crisis económica, por ejemplo, pero ¿cuántos conocemos o podemos aportar alguna medida para hacerle frente? Solo podemos mirar (o quejarnos). Ese es el peligro que reviste el desconocimiento y es que uno es manipulado porque, a falta de criterio propio, solo puede decidir si confía o no en la opinión de aquellos que sí tienen conocimientos en torno al tema. Si uno no puede participar en un tema que considera importante debería indagar en él, formarse un criterio propio y tratar de ver el problema con otra perspectiva que la de pensar que tarde o temprano todo vuelve a la normalidad porque a veces eso no ocurre.

Mirar no sirve en muchos casos y muchos aspectos. Uno puede postergarlo pero a todos nos llega el momento de "entrar al trapo", de enfrentarnos (desde dentro) a situaciones que nos son desconocidas, situaciones para las que no nos hemos forjado un criterio. Entonces nos convertimos en espectadores de nuestra propia vida y tratamos de obtener opiniones para superar nuestras propias crisis. En esos casos, muchas veces, la decisión final no proviene de nosotros mismos, no hemos llegado a entender nuestros propios problemas.

Poder participar, poder arrojar opiniones propias es un síntoma de salud personal y social, que va más allá de la libertad de expresión (digo esto porque no sirve de nada ser libre para expresarse si no se tiene ninguna opinión que verter). El mundo y las personas necestitamos nuevas opiniones para dar solución a los problemas que padecemos. El mundo, la sociedad, las familia y nosotros mismos necesitamos conozcer a fondo nuestros problemas, conocer cuales son sus causas y ser capaces de opinar en torno a cuáles deben sus soluciones.

Sin duda participar.

2 comentarios:

La DobleM del motor. dijo...

tienes un blog muy interesante me ha encantado poder visitarlo sigue asi,te invito a visitar mi blog y a devolverme el comentario,gracias y suerte con tu blog

Irilien dijo...

Es importante tener criterio, pero para ello todos pagamos la novatada aunk aprendamos a veces de la experiencia ajena,como dices el criterio en sí va variando con la experiencia, pero aun así sería necesaro cierto plan de vida, al menos esos principios o valores k ya hemos comentado en otras ocasiones. Estamos en contínua evolución personal -o deberíamos- ¿adonde nos llevará? creo k para un tipo de sociedad ideal-partiendo de vivir en sociedad como situación ideal- hemos de partir desde el interior, ardua tarea :) un saludo.