¡Vuelve el tiempo, lo vivido!
alejase el desconcierto
en la sordera sumido
¡Para mí, para conmigo!
Y así no olvidar nunca,
pues que mis ojos han visto
los verbos ensordecidos del ejemplo, ¡si!
¡El más soberbio sonido!
Las verdades como templos
Cuanto cae en el olvido
Cuando creemos por cierto
Que somos lo que decimos
Amigo mío lo siento
No recuerdo lo que has dicho.
Sólo puedo vislumbrar
susurros que con el tiempo
No quiero olvidar jamás
¡Oyeron ojos abiertos!
Hastiada atenta mirada
Cuando estirando los dedos
Los introduje en la yaga
Y al tiempo que del ejemplo
Mi conciencia despertaba
Grabáronseme a fuego
recuerdo, amor y palabras…
